lunes, 29 de noviembre de 2010

Temas de presentación

Con ustedes...

Al desarrollar nuestro trabajo  de asesoría y coaching  a ejecutivos, en las técnicas y métodos para el desarrollo de  la comunicación directa,  lo que conlleva en muchos casos a la creación  de  sus presentaciones empresariales y de negocios; frecuentemente nos encontramos ante un tema que se resume en estas preguntas: ¿Cuál es la diferencia entre una mala presentación y una buena presentación? o más bien ¿Cuál es el factor principal que separa una presentación exitosa de una que decepciona a la audiencia? Pues bien, la experiencia nos confirma una sola respuesta: El presentador es la diferencia.

Claro está, un buen presentador puede orientarse y formarse en el manejo de los componentes que activan y refuerzan su acción de presentar, entre otros: el manejo de  la exposición, el tratamiento de la audiencia, la estrategia del mensaje, la calidad de su componente visual, el manejo de la secuencia expositiva,  la sincronía oral-visual,  la adaptación a las condiciones del momento y  así una serie de elementos que dan soporte y refuerzan de manera notable el proceso de comunicación. Pero es solo el presentador con su actitud quien dispone de la capacidad de ser el director de su acción, de controlar los elementos que le permitan activar a la audiencia al hacer brillar su tema. Son mundos que se complementan necesariamente, el del presentador, con su actitud y técnica comunicacional, y el  buen uso de las herramientas disponibles.

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