lunes, 1 de noviembre de 2010

Temas de presentación

!Ya tengo listo el “PowerPoint”!

Recientemente, un nuevo cliente nos comentaba que tenía problemas con los “PowerPoint” que hacía en su casa, siendo que además lo ayudaba su hija con la "decoración de las laminas" y que de cuando en cuando también recibía ayuda en la oficina: método que había venido utilizando por bastante tiempo. Nos comentaba que estaba notando (no sabía porque razón) que había confusión en sus presentaciones, que no emocionaba, más bien sentía que aburría, que no se llegaba a puntos concretos y que en comparación con algunas de las presentaciones que se realizaban en los eventos continentales y globales, donde asistía, principalmente con respecto a sus colegas: directores generales y vicepresidentes, se estaba quedando corto o con poca capacidad para destacar su mensaje y sus logros, así como en la exposición de propuestas que sabía sustentadas y de valor, pero que no calaban como esperaba en la audiencia. En pocas palabras;  según su visión, su "PowerPoint" no estaba cumpliendo el objetivo pretendido.

Después de revisar el material pudimos observar que el primer problema estaba en el mismo concepto de “PowerPoint” que se le da a una acción comunicacional, siendo que se piensa que lo que se había realizado hasta ahora funcionaba basándose en una herramienta que es solo un elemento más de la exposición. Se va al sitio del evento, se presenta a la hora que corresponde un monton de laminas comunmente llamadas "el PowerPoint",  y es todo, pero se desaprovecha una gran oportunidad para llegar en un momento único a la audiencia a través de una presentación memorable.

La gran pregunta es: ¿Para qué se va a la presentación? y cualquiera que sea la respuesta no escapa al hecho de que lo que queda a los ojos del público es la imagen, el conocimiento, la capacidad, preparación y el mensaje del presentador, en algunos casos a título personal y en la mayoría en representación de los intereses de la empresa de la que se desean exponer elementos relevantes ante públicos normalmente especializados y expectantes de novedades, alcances, razones, propuestas de valor y hasta justificaciones.

El tema de las presentaciones no es solo “hacer un “”PowerPoint”  o decorar laminas donde se vierten datos. Al utilizar esa herramienta como medio de apoyo para transmitir un mensaje con objetivos definidos hay que notar que se genera un problema si se piensa que la herramienta en sí misma es la presentación, creyendo que solo es cuestión de sentarse delante del computador hacer las laminas unos días o incluso horas antes y asunto resuelto. Contando que normalmente en la mayoría de los casos solo hay tiempo para revisarlas el día previo o momentos antes a la presentación y se piensa que se está listo para lanzarse al escenario, para entrar en juego, siendo que además y comúnmente, las conferencias, seminarios o charlas, representan una situación comparativa muy crítica con respecto a otros participantes. Es donde se revela el verdadero conocimiento de quien expone.

Aunque cada situación, cada persona, cada tema y cada auditorio de interés es diferente, se debe resaltar el hecho que una presentación es una acción comunicacional profesional, donde lo fundamental es establecer una metodología mínima que permita crear una historia válida, sensible, contrastante, clara y con un objetivo que llegue a los intereses de la audiencia.

Al final el público no va a decir que bueno el “PowerPoint”, sino, que buena presentación, me convenció el tema, estoy con esa propuesta, su punto es válido, tiene la razón el presentador. Tal vez se termine diciendo: !Deseo hacer negocios con usted!

En fin, usted es la presentación.

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